Ayer, domingo, cerró con éxito sus puertas la segunda edición de Momad Metrópolis, el salón de moda resultante de la fusión de sus tradicionales salones de moda y de calzado. Hoy se celebran todavía desfiles de la pasarela Mercedes Benz. Mañana es el turno de Ego. A falta de los datos oficiales difundidos por Ifema, nuestra impresión es que el salón dio de nuevo en el clavo. El sector de la moda está satisfecho con la unión de sus dos subsectores (moda y calzado). Aunque cada uno de ellos tiene sus propias necesidades y querencias, la realidad es que sus canales comerciales son muy coincidentes y, además, hoy en día existe una necesidad ineludible –aquí y en el resto del mundo- de agrupar salones para obtener masas críticas suficientes.

Quizá por todo ello, vimos bastante movimiento, salvo quizá el viernes por la tarde. Sábado y domingo los pasillos estuvieron más animados. También fue bastante visible la presencia de compradores extranjeros, algunos de ellos invitados por la propia organización o por algunas de las marcas expositoras. Siguiendo esta misma dinámica integradora, Francesco Malatesta –director de Momad- nos ha confirmado que, en principio y si los planes no se tuercen, la próxima edición del salón incorporará también los tres salones de la actual Semana Internacional del Regalo: Intergift, Iberjoya y Bisutex. A continuación, una vez formado y consolidado este megasalón, Ifema planea su desarrollo internacional, que probablemente comenzaría con una edición en algún país latinoamericano. Los organizadores de Momad, sin embargo, reconocen la ausencia de un componente que muchos salones de moda están incorporando en todo el mundo: su presencia en la ciudad en que se celebran, con la colaboración de tiendas, eventos culturales, etc. El sector del calzado disfrutó esta vez de una fusión absoluta con las colecciones de prendas de vestir, una mejora importante respecto a la edición del pasado septiembre. Estamos seguros de que las próximas ediciones acabarán de consolidar este planteamiento y de que las marcas de calzado estarán plenamente cómodas en Momad, que es ya su escenario natural. Los showrooms –aunque menos numerosos que en anteriores ediciones- cumplieron su papel. Una de sus expositoras –Piedad Rodríguez- nos recordó una realidad que subyace a la celebración de Momad: el comercio detallista independiente se sigue reduciendo, y el que queda, salvo excepciones, no tiene capacidad para hacer pedidos importantes, porque su clientela tampoco compra lo mismo que compraba hace años. Da toda la impresión de que Momad sabe cómo hacer frente a esta situación. Para más información: www.ifema.es